Documento sin título

Aquí les dejo los relatos que han participado en este concurso de Microrelatos 2006. Dejen un comentario con sus dos favoritos. Pueden votar todos los lectores de Antes del café, el único requisito es haber leído todos los relatos, en esto nos fiamos de ustedes. Serán validas las votaciones hasta el día 14 de Enero.

Bueno disfruten los relatos y sean serios a la hora de votar.


WIFI– Mariola – amantisima

Me voy de vacaciones, pero me llevo el portátil, se que mi vecino me roba el wifi, así que lo apago, que se joda. El muy cabrón es el único de los vecinos que no me saluda ni me tira los tejos. Una semana sin conexión para el solo por eso. Se que mi vecino de apartamento playero tiene wifi, así que no me preocupo, le mando un mail a mi amante virtual y le dio que hablaremos cada noche. Hablar es un eufemismo, follaremos cada noche, sin vernos, como todas las noches desde hace más de un mes.

Dejo a mi precioso gato solo, pero se que Laura vendrá cada día a darle de comer.
Nada más instalarme enciendo ansiosa el ordenador para comprobar que efectivamente tendré conexión, la tengo, bien. Abro el correo y me sorprende no tener noticias suyas, a estas horas ya debería haberme enviado un par de mails.

Espero toda la noche con el Messenger encendido, no aparece, no lo entiendo, jamás había fallado. No tengo noticias suyas en tres días. Al tercer día recibo un mail al fin, lo abro desesperada…

“Lo siento, mi amor, la hija de puta de mi vecina se ha ido de vacaciones y ha apagado el wifi, eso si, yo he matado a su gato, que se joda”

El siguiente mail es de Laura, no lo abro.


El amor a las siete de la mañana – Rosana

A las siete de la mañana nadie se mira y nadie se reconoce en el metro. Aquella mañana yo iba frente a ellos, mirando como siempre las historias desconocidas que pasan a mi alrededor.

Tendrían más de 70 años seguro. Pero eran distintos, ellos se miraban el uno al otro como si no se hubieran visto nunca, con la misma fuerza y el mismo sentimiento que seguramente lo habrían hecho 50 años antes, reconociéndose bajo las arrugas y los años pasados, con la mirada tierna del que está recién enamorado, sus manos se asían fuertemente y su postura era la de dos jóvenes amantes que luchan por no separarse.
Llegaron a su estación; se ayudaron el uno al otro para levantarse y con paso apresurado siguieron su camino. Continué mi viaje embebido en la escena que acaba de presenciar, una de esas parejas realmente enamoradas a través de años y dificultades que seguía mirándose con ternura… o así lo quise ver yo.


Un AzulNanci comansi

 

Azul

 

Un azul arrojado de la luz, es un violeta que deambula triste, y con el

alma desplumada: se alimenta de sombras de manzanas y cuchicheos de ratón…

Se sabe derrotado por un emergente verde-azul, se siente

despreciado. Y sólo.

Quiere batirse en retirada, pero un rojo-cuchillo no le deja…le ofrece

su corazón de recambio, estrenan un amor piadoso, incorruptible, y

se alejan entrelazando tules…

Verdean amarillos de tanta envidia, y el negro lobo repudia y silba.

Pero el azul se ennida con el rojo, y urgente siente que ha trocado en

cristal su nueva suerte.


Carta de Fuera – J.N

Nada.Ni luces al fondo, ni recordar mi primer beso o la primera vez que hice el amor, ni siquiera vi su cara cerca de mi. Desde luego que era una sensación al menos peculiar, sabía que algo pasaba, mi intuición casi nunca me falló a lo largo de estos años y hubiera sido un feo detalle que lo hubiese hecho justo en ese momento así que por un instante casi tomé conciencia de lo que ocurría.

Lo peor de todo fue el pinchazo. Al principio lo sentí en el pecho, a la altura del corazón pero luego, por raro que parezca, fue como si me pincharan en todo el cuerpo a la vez. Después de eso, otra vez nada, ¡coño! tanto tiempo esperando esto para que al final no sea nada.Después de aquel pinchazo no hubo más dolor, sólo solo exhalar profundamente, un lejano pitido en mi oído izquierdo y una absoluta calma…

Ya está, se acabó, ya está hecho.

Estoy muerto.


Paseando – Funksturm – Cerillas y Gasolina

 

edificio

Llevaba ya un buen rato recorriendo calles que no adivinaba, aunque le resultaban familiares, como si las hubiera conocido de siempre y como si todo en ellas fueran buenos recuerdos. Ahora paseaba por unas que sin serlo, evocaban a las que conducían a algunos de los bares de Madrid en donde se había divertido con sus amigos tantos fines de semana. Sin embargo, al terminar de subir esas escaleras le parecía estar en aquella placita de su pueblo donde abrieron la primera tienda de animales y donde había comprado comida para peces decenas de veces cuando era pequeño. Y los árboles, ni los árboles ni la luz eran de esa placita, eran los del barrio de Londres donde vivió su breve aventura británica. Sí, allí veía su antiguo bloque de apartamentos y a pesar de ser imposible, encajaba perfectamente en el entorno, sin fisuras, con total naturalidad.

¡Por supuesto, estaba soñando! Ahora recordaba esos sueños de otras ocasiones, pero también que en cuanto el sueño se hacía lúcido, se despertaba… Aunque esta vez no era así, llevaba un buen rato de aquí para allá con una agradable sensación de satisfacción. Mientras tanto, en la ambulancia donde le atendían, los médicos del Samur dejaron de esforzarse en devolverle la vida, al llegar al hospital sólo pudieron certificar su muerte.


35 minutos Marisabel

 

cafe

Suena el despertador a las 7:30h. Una ducha rápida. Un café a dos tragos. La chaqueta, el bolso, la bufanda… Salta las escaleras de dos en dos corriendo hacia la parada del autobús, que, como siempre, llega tarde. Está furiosa. Se acerca al conductor, coge aire y piensa en gritar. Pero dice buenos días y busca un sitio donde sentarse.

La rabia contenida le da palpitaciones. Busca algo dulce en su bolso y encuentra un chupa-chup. Mientras lo mueve de un lado a otro haciéndolo chocar en sus dientes piensa: tengo que recoger la chaqueta de la tintorería; encargar la merluza para la cena, llevar el coche al taller…

De pronto el autobús frena y se traga el chupa-chup. Con gran esfuerzo intenta echarlo sin éxito: se le ha quedado atravesado en la garganta. No puede respirar y escucha pitidos mientras se ahoga. Morada, mira desesperada a su alrededor, pero nadie se percata de su agonía. La gente escucha música, duerme, mira por la ventana… Finalmente las fuerzas le abandonan y cae al suelo mientras piensa: ¿dónde habré puesto las llaves del coche?


Como Alicia Frente al espejo– Rosana2

 

en el espejo

Como Alicia frente al espejo, mirando a través sin ver el reflejo que éste le ofrece. Dormida con los ojos abiertos. Como Alicia quiere escapar y no sabe dónde. Echa la vista atrás y no encuentra nada que merezca la pena. Frente a ella el espejo, multiplicando la imagen hasta el infinito y ofreciendo nuevos planos de una realidad que mira pero no ve.

Decide avanzar por fin, el círculo perfecto del espejo la llama. Ya no está frente al espejo, ahora ve la realidad desde el otro lado, como Alicia.

En este lado se está mejor, todo es blanco, cristalino. Avanza unos pasos y el escenario le resulta conocido, no siente temor alguno. De repente se encuentra frente a una mujer, ella viste de blanco y tiene sus mismos rasgos. Detrás del espejo se encuentra por fin consigo misma. Sonríe y se funde con su alma.


Calle de la Muerte -Bebita- Vestida con una sonrisa

 

Calle de la muerte

Iba a ser el día más feliz de los que recordaba. Después de una larga y dura existencia, en la que las personas huían al verla pasar, la temían e, incluso, renegaban de ella, por fin, le iban a dedicar una calle. Como todas las grandes personalidades, ella también se merecía este regalo. Lo que le extrañó fue el lugar escogido: el sevillano barrio de Santa Cruz, un enclave que se caracteriza por rezumar vida en cada uno de sus callejones. Una charanga iba a tocar todo su repertorio de piezas musicales en su honor, el alcalde de la ciudad se había esmerado preparado un discurso sólo para ella, hasta la miss de turno se colocaría la corona para destapar la placa con su nombre. Sin embargo, sus obligaciones no la permitieron estar allí. La banda terrorista ETA decidió volar por los aires las esperanzas de todos y la vida de dos personas, que habían llegado a España en busca de un futuro mejor. A las nueve de la mañana una furgoneta bomba explotaba en Barajas, mientras en Sevilla se celebraba que ya tenían una nueva calle, la Calle de la Muerte.


Sin título-DUCZEN

No me acuerdo de cómo eras.

Me he levantado esta mañana y sin saber por qué no he podido recordarte.

De la noche a la mañana. Me dormí con tu rostro y me he despertado con tu ausencia.

No recuerdo cuando eras dulce y cuando amarga, ni cual de las dos me atraía más. O si te gustaban mis bromas y mis pequeños gestos. Si te hacían vibrar mis caricias o la manera en que gemías cuando estaba dentro de ti. ¡Tu cuerpo!, ¿cómo he podido olvidarlo?. Ni siquiera recuerdo como era tu sonrisa, ni el sonido de tu voz, ¿seguro que era maravilloso?. Simplemente no me acuerdo.

Me siento triste por ello.
No lo recuerdo. No… Salvo una cosa, que está viva, más viva que nunca, recuerdo que contigo era feliz, tremendamente feliz. Esa sensación no se me olvida nunca, al igual que tus brillantes ojos, ¿verdes?… ¡Te recuerdo!. Ahora ya puedo olvidarte.


El Armario Ropero– Juanvi

Aquel insomnio duraba ya demasiado. Eran largos los días, y oceánicamente paralelas las noches. Al medio de la isla el perpendicular faro, sumido como siempre en su loop impertérrito, marcaba cansinamente su tic-tac circunflejo. Si lo apagaba tal vez lograría dormir profundamente. Así lo hizo. El crash del trasatlántico contra el arrecife lo saco del insomnio ciego en el se hallaba aquella noche sin norte. Lo demás simplemente sucedió: naufragio y rojos espumarajos de agua salada. Se dijo que aquello era un mal menor. Nada comparado con tantas vigílias, con tantos cielos perfectamente estrellados. Trató de dormir. Tampoco aquella noche pudo y al despuntar el alba salió de casa. Caminó hasta que las olas peinaron sus pies y encontró, semihundido en la orilla, un zapato de la 36 lleno de algas, arena y la pinza de un cancrejo. Junto al zapato unos pendientes. Se inclinó, los cogió y los observó con ternura durante unos minutos. Delicadamente los recogió del suelo y volvió a casa. Preparó una infusión oriental que le relajaba, y con precisión quirúrgica, depositó su hallazgo sobre la mesa. Se sentó frente a éllos. Los observó. Deslizó hacia ellos sus brazos. Los cogió. Se los puso delicadamente. Al día siguiente abandonó a su mujer y a sus hijos.


DESEOSofia

Calle de la muerte

Las curvas de su cuerpo hacen juego con sus ideas en espiral, es hipnotizadora. Sus gestos se clavan en quien la mira, puedes saborear una bebida exótica de inocencia y malicia si eres el elegido para poseerla.

Ella salta entre realidades vitales y misterios futuros, se dibuja en su mirada el embrujo de paisajes oníricos, matarías por quedarte a vivir perpetuo, atado y perplejo, justo en el hueco de su sonrisa y respiración.

Elige siempre tres palabras, las adecuadas, justas y ciertas, para dar respuesta a tu inquietud y deseo secreto y a ti no te queda más remedio que rendirte y confesar que no tienes otro pensamiento que no sea el buscar el significado expresivo de ese eco, dejándote náufrago huérfano en cualquier cueva húmeda de tu inseguridad. Y dices, no, no debo embarcarme en esta relación dañina y ella dice, cobarde no tienes más que una vida. Y caes, caes sin red en la tentación, dejas el escaparate frívolo de su teatro, para adentrarte en la conquista del resto de sus encantos.

Tintinea la puerta y dices al dependiente:

-Esa palmera de chocolate me está mirando,….

– Se la envuelvo o se la lleva puesta?

– La quiero en una caja de seguridad extrema refrigerada.


Una Bella Historia Eslovasco- Varias Veces

Había quedado con él a las 4 de la tarde en el Café de la esquina. Ella estaba nerviosa ante la cita con ese hombre ya que hasta ese día nunca antes se había atrevido a expresarle sus sentimientos, sus deseos y su amor por Paul. Pero Susan decidió echarle valor al asunto y aceptó, acudió vestida con sus mejores galas y esperó delante de la puerta. Y de repente bajando por la calle aparecía él, aquel al que tanto tiempo estuvo esperando confesarle su querer. Así que antes de que se personase en la puerta, la muchacha corrió tras él. No podía ocultar más sus sentimientos, decidió abrazarlo con toda la ternura que ella le podía dar a su ser más querido y le dijo: “Te quiero cariño, siempre te he querido con toda mi alma. Espero que tu también sientas lo mismo por mi” Y ambos se besaron apasionadamente a pesar de las miradas atónitas de los transeúntes.

A veces la mejor opción es no complicarse la vida.


NUEVO MUNDO– TARA

Nada más bajar las escaleras y mirar a su alrededor comprendió que su vida
nunca volvería a ser lo que era.

Desde aquella tarde fría un año atrás todos los acontecimientos se habían
sucedido a demasiada velocidad. Ese día había descubierto que su mundo
estaba gravemente enfermo y que tenían muy poco tiempo para encontrar otro
que les acogiera. Los preparativos para su viaje empezaron la mañana
siguiente, su misión era clara: encontrar un nuevo lugar para vivir.

Pero lo que encontró después de su larga travesía le llenó de tristeza. Al
llegar al planeta Tierra descubrió muy a su pesar que sus habitantes estaban
cometiendo los mismos errores que ellos años atrás, y que al igual que el
suyo estaba destinado a desaparecer. Era demasiado tarde para intentar
salvarlo, su única opción era seguir viajando y no perder la esperanza de
encontrar un nuevo mundo.


Profesional, muy profesional E. Zuiker

Era todo un profesional, de hecho estaba entre los mejores del mundo. Su acreditada pericia le llevó a trabajar en los cinco continentes contándose entre sus clientes, políticos, banqueros, alguna Casa Real y famosos de todo pelo. Su mujer protestó por el encargo de última hora, seguro que tendría que pasar la Nochevieja fuera. Siempre se quejaba por los viajes de su marido, pero nunca de los cheques que llegaban puntualmente. Él pensaba en todo ello, mientras preparaba su equipo. Era un equipo clásico, anticuado dirían muchos, pero él era de los de antes. Fue autodidacta aunque sus estudios de fotografía le ayudaban a interpretar los gestos, la forma de moverse, anticipándose a la otra persona. Limpió pausadamente la lente de más de 50 años de antigüedad, óptica alemana, hecha a mano. Mientras hoy sus colegas utilizaban estabilizadores digitales de movimiento, él seguía a pulso. Eligió para trabajar un edificio con un almacén de libros en el bajo. Un leve “clic” le indicó que todo estaba listo. Enfocó el rostro de un hombre de mediana edad y pelo blanco, contuvo el aliento, apretó el gatillo y la cabeza saltó por los aires. Guardó todo apresuradamente y bajó hasta el garaje con gesto aliviado, miró el reloj y llamó desde una cabina. “¿Cariño? Dile a los niños que estaré para las uvas”.


NOCHE DE SAN JUAN –Amal

Esa noche pensó que sería como las demás. Se fue acercando poco a poco
A la hoguera con sus dos papeles preparados. Uno donde tenia escrito todo lo
Que deseaba que se realizara a partir de ese momento y otro todo lo que
Quería que no volviera a suceder jamás.

Los lanzo y espero a ver como se quemaban.

Al momento los fuegos artificiales empezaron a estallar, el cielo se
Inundo de colores, por unos instantes su mente voló como a otro mundo
Mientras los miraba fascinada y…..empezó a llover. Todo el mundo salio corriendo a resguardarse, según corría creyó oír. Su nombre a lo lejos, dio media vuelta y allí estaba el, tal y como lo recordaba, se sonrieron, se preguntaron ¿que tal te va todo?

Hacia casi 6 años desde la ultima vez que se vieron, pero nunca se
Olvidaron el uno del otro. La invito a ir con el y ella acepto.Aquella noche mágica el destino hizo que se volvieran a encontrar y esta vez jamás se separarían.

Sus deseos se habían cumplido.

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